viernes, 9 de noviembre de 2007

El añil de mis tardes...






“...el accidente gobierna en todos los rincones del universo
excepto en las cámaras del corazón humano...”
David Guterson, Mientras Nieva Sobre los Cedros



Le falta un tono más de ti al añil de mis tardes este año.

Ya puedes regresar, vestir de realidad nuestros recuerdos.
Tengo la mesa puesta y el corazón desnudo, incompleto,
tocado por el riesgo de querer conocerte un día más.

Que sea un accidente no me importa...El amor debe ser eso
que pasa inadvertido por los parques, como una brisa leve, inoportuna,
un déja vu detrás de las pestañas que nos deja varados,
sintiéndonos extraños con la piel que nos toca.

Hay un otoño ahí fuera, dicen.
Que sea un accidente ya no importa...




Gracias, Manuel, por una de tus maravillas...
La podéis encontrar en la colección Casi siempre solos








Imagen 2

Imagen 3


19 comentarios:

lágrimas de mar dijo...

el amor llega, te acaricia los sentidos, te hace estremecer y despues te arropa con su ternura
maravillosas imágenes

besotes

lágrimas de mar

Ángela dijo...

Es bello ser un accidente y encontrarte... yo me visto de realidad leyéndolte y espero ser un accidente de carne y hueso para volver a leerte en cualquier instante... bello y saludable leer poesía buena para mi corazón.

Un beso amigaaaaa

Isabel Romana dijo...

Maravilloso poema que deja una sensaci�n de esperanza y de desamparo a la vez. No me preguntes c�mo lo has logrado... Saludos cordiales.

Morgana dijo...

Me ha tocado la fibra sensible tu poema. Será que toda mujer ha tenido alguna vez esa sensación, ese corazón desnudo que teme pero a la vez busca esa sensación, ese accidente fortuito que llene de magia un nuevo día.
Preciosas las fotos, por cierto.
Un abrazo

ybris dijo...

Qué maravilla, Lágrima:
Tardes incompletas de añil mientras esperamos dispuestos a completarlas y a completarnos.
Y correr con el riesgo de hacerlo.
Un día más.
Qué importa que sea un accidente.

A fin de cuentas uno viene a estar gobernado por ellos.

Bellísimo.

Muchos besos

eika dijo...

Accidentes... Siempre oportunos, siempre oportunos!

No hay mucho qué decir, con tus textos, mis palabran sobran.

Un besotote!

AZUL dijo...

el vicio y esperanza de todos..el amor...para alcanzarle aunque sea por segunso, aunk sea en sus momentos cumbres y saturarnos de ellos para los tiempos de veda y busqueda...

arjex dijo...

Que los accidentes no dejen heridos nuestro corazón, al menos sin un sentido y nos dejen crecer.

gracias por tu vistas.

besos.

José

manuel_h dijo...

que sea un accidente y nos lo encontramos.

Gracias a ti.

besoss

Sandra Becerril dijo...

Muy hermoso, las imágenes, las letras, todo...

besos y excelente semana!

El Brujo dijo...

Hola, que hermosas imagenes..
Cuando puedas te espero en mi palacio

Alejandro Joubert dijo...

Desde hace ya tiempo, tuve el percance de toparme con este blog, y es hoy la primera vez que dejo mis letras en este rincon.

Lss tuyas enamoran. Leerte es siempre un placer.

Alejandro J. S.
ealejandrojs@gmail.com

Persio dijo...

fantásticos añiles

Pejooe dijo...

Bonitos versos, de un profundo azul.
SALUDOS

Azul Caleidoscopio dijo...

Belleza de poema, me conmueve hasta lo indecible, es asi, un accidente que nos deja varados y extranhos. Un gran abrazo.

RocanLoveR dijo...

Pues es eso, como abrir esta otra ventana y encontrar tus letras, que se me acercan y me dibujam lo que yo misma siento.

Como dije en mi blog, dicen que hay tiempo para todo lo que debe ser..

No perdamos la vida, esperando un momento o más, todo tiene su tiempo, y el que trancurre mientras, vale tanto como el que vendrá.

Un gran abrazo amiga.

Traven dijo...

Blogueando he llegado hasta tu rincón y llevo ya un rato perdiéndome en él, maravillado, de verdad, escribes estupendamente, con una sensibilidad y una sencillez envidiables. Desde ya voy a poner tu enlace en mi blog, no quiero perderme nada de lo que escribas.

Un beso.
P.

Ontokita dijo...

hermoso y sobre todo honesto es ese tu texto.gracias

sergisonic dijo...

si añil es el color de lo inesperado, si añil es el color de lo deseado, que la erupción del volcán sea un accidente de lava añil en el que podamos sumergirnos, y perdernos en el accidente inesperado, borrachos de deseo.