jueves, 20 de septiembre de 2007

Un asiento vacío


























Guardo negli occhi la ragazza
Quegli occhi verdi come il mare
Poi all'improvisso usci una lacrima
E lui credette di affogare


Luciano Pavarotti, Caruso


Recuérdame quién soy cuando salgas de aquí, cuando salgas de mí y se cierre la puerta (qué endeble la frontera cuando media el océano y un cuerpo). No debí dar por hecho que el ocaso sabría prender nuestras sonrisas como si fuesen hebras en el viento sin dejarlas marchar, mientras tú aún le arrancabas boleros a mi piel...

Ojalá este camino no se acabe, y exista otro recodo de aliento o alquitrán, leales a los cambios de estación que nos muden la piel cada cuatro de enero, cada cuarto creciente desde el punto más hondo del recuerdo, en ayuno continuo de tu abrazo más dulce, o el más falso, da igual...dejar la herida abierta no te hará regresar, ni estar más cerca.

Para mí sólo eres un asiento vacío...



Imagen

5 comentarios:

ybris dijo...

Impresiona ahogarse con Pavarotti en una lágrima súbita salida de los ojos verdes de la muchacha que miramos.
Impresiona aún más esa tenue hebra que anuda los recuerdos a la piel para que se conviertan en una silla vacía.
Porque hay vacíos que, como pasa con todas las ausencias, están más presentes por el hueco que dejan que muchas presencias que más estorban que inspiran.
Tus palabras enganchan como todo o que sale de muy dentro.

Un beso fuerte, amiga.

K dijo...

Un texto así es un buen comienzo para mudar la piel antes del cuatro de enero incluso. Y para recordar quién se es lo mejor es mirarse al espejo para ver que seguimos aquí.

Un beso y buen fin de semana.

sergisonic dijo...

un asiento vacío, una página vacia, la tv vacía, el depósito de gas-oil vacío, el recipiente de la planta del comedor vacío, botellas vacías, caja del cd sin el cd caja vacía.
bolsas de basura llenas.
llenar vacíos.
bajar la basura entre 20 y 22 horas.

saludos sónicos

anelise dijo...

Me alegra verte de nuevo por aquí.
Muchas veces el asiento vacio que deja una persona, es incluso más dificil de ocupar que cuando hay alguien sentado, porque el vacío es una sensación y un sentimiento que no se pueden olvidar ni dejar marchar tan facilmente.
Besitoos

Lluvia dijo...

Y para mi...eres un ejemplo a seguir. Me ha fascinado tu literatura, la elegancia con la que bailas con tus letras. Sin duda alguna me ha encantado esta casualidad (la de encontrarte y leerte)
Un abrazo lleno de admiración desde Valencia (España)